Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos, visitó Guatemala desde el martes 4 de febrero y fue durante la jornada del día siguiente que sostuvo reuniones con la vicepresidenta, Karin Herrera, con el Gabinete de Gobierno y con el mandatario Bernardo Arévalo.
Durante varias horas, el funcionario estadounidense y el mandatario, sostuvieron una reunión que finalizó con una conferencia de prensa en conjunto. En ese momento, el presidente Arévalo aseguró que ambas naciones alcanzaron un acuerdo para deportaciones masivas, así como el apoyo a la infraestructura portuaria, incluso el Metro.
Rubio dejó el suelo guatemalteco el pasado 5 de febrero para continuar su gira por República Dominicana con un saldo positivo, coinciden analistas.
Pese a que el acuerdo para las deportaciones fue visto como un «Tercer País Seguro Light», expertos consultados han señalado que la reunión entre ambos funcionarios fue positiva para el país, además, también por la solidaridad de la comunidad empresarial para innovar programas de reinserción laboral para retornados.
Soy502 consultó a dos expertos en política internacional, principalmente la estadounidense, y analizaron la presencia de Marco Rubio en el país.
«Guatemala tenía ventaja»
Para iniciar, la visita de Rubio formó parte de una gira intensiva de lo que se conoce como Shuttle Diplomacy,que incluye visitas oficiales de Estado con sus homólogos en varios países de la región, explicó Nicholas Virzi, experto internacionalista, profesor universitario y decano del Instituto de Liderazgo y Gobernanza Astra.
«De entrada, Guatemala tenía la ventaja de estar bien parada ante la política exterior de EE.UU., por sus relaciones históricas de apoyo genuino a Israel y Taiwán, dos países muy importante para EE.UU., y su estrategia geopolítica al nivel mundial, no solo nuestra región», describió el analista, quien también recuerda que con este país no hay un tema de fondo polémico, como en el caso del Canal de Panamá o un comportamiento abiertamente hostil a la administración Trump, como con Honduras, Colombia y Nicaragua, por mencionar algunos.
“Vino para imponer agenda y con el compromiso de producir resultados concretos para reportar al Presidente Trump de cada país.”
Dentro de ese contexto, se debe entender que la visita en Guatemala fue muy satisfactoria para el Secretario Rubio. «El gobierno de Guatemala acordó honrar sus compromisos y deberes internacionales como buen vecino, y adoptó la agenda discursiva con la que llegó el Secretario Rubio al país, con respecto a los temas de la migración ilegal, el narcotráfico y el crimen transnacional».
Lo que Arévalo logró negociar
Debido a que Rubio no solo vino a tratar temas varios, sino las prioridades del gobierno de Trump para cumplir sus promesas de campaña (validadas en su victoria electoral), Virzi considera que «el mayor objetivo del gobierno de Trump, que goza de apoyo masivo en EE.UU., es restablecer el control y seguridad fronteriza de EE.UU. Eso parece que lo entendió muy bien el Gobierno de Guatemala, a diferencia de otros países de la región».
En este contexto, se estima que lo anterior dio origen a lo que se puede denominar como un Acuerdo de Tercer País Seguro «Light», según comenta Virzi, quien citó que la diferencia con la negociación que hizo en su momento Jimmy Morales con Trump, es que los extranjeros retornados a Guatemala no se quedarán acá, sino, seguirán hacia sus países.
«Le dio un espaldarazo a Arévalo»
Para Roberto Wagner, el tema de los retornados es algo que iba a suceder con o sin un gobierno republicano o demócrata. Incluso, considera que esa cifra (del 40 % de incremento de vuelos de deportados) pudo ser mayor. «Al final del día, la gente no se pone a pensar que las formas aquí son las que menos importan», especificó. Aunque sí destacó que el gran reto ahora, es la reinserción laboral de estos connacionales.
«Mi lectura es que la administración Trump ya le dio un espaldarazo al gobierno de Bernardo Arévalo. Sabemos que el sector privado ha tenido sus roces con el actual gobierno, pero esos son problemas que nosotros tenemos que arreglar aquí. EE.UU. ya lo dejó en claro», refirió Wagner.
¿Cómo queda Guatemala?
Para Virzi, Guatemala quedó «relativamente mejor» que otros países en la gira de Rubio, en principio, porque el apoyo a Taiwán lo diferencia del resto de la región, ya que ese tema y el de Israel para EE. UU., junto con el temor americano del avance chino en la región, nos coloca en una posición muy estratégica para EE. UU.
«Como latinoamericanista, el Secretario Rubio entiende eso perfectamente bien. Además, con Israel y Taiwán, Guatemala tendrá dos interlocutores muy importantes en Washington DC, que siempre tienen comunicación directa con el presidente de EE.UU., especialmente con Donald Trump», prosiguió Virzi.

«Si Guatemala coopera con el gobierno de Trump, las relaciones se basarán en la reciprocidad. Los críticos de Trump dicen que es transaccional, especialmente en el manejo de las relaciones exteriores de EE. UU. Esa es una crítica barata, dado que todos los países, sin excepción, tienen una política exterior transaccional», especificó el docente.
Algo que Wagner no considera del todo apropiado, es el caso de El Salvador. «Si a alguien criticaría yo en ese sentido sería a Nayib Bukele, que de un solo se fue de boca», expuso.
Lo anterior, refirió, se une a la tensión que hubo en Panamá con el tema del Canal, que si bien se fue «aclarando» con el tiempo, esto debido a que EE.UU. denunció lo que considera es una intromisión de China en esa vía interoceánica debido a una empresa de Hong Kong con presencia en ambos lados de la estructura.
En conclusión, Wagner afirma que la visita de Rubio «es una oportunidad de oro que debemos aprovechar, porque al final del día, EE.UU. es nuestro principal socio comercial y el principal destino de la mayoría de nuestros connacionales que van a buscar una mejor vida afuera del país, entonces, estar en la misma frecuencia es importante».
Para EE.UU. es importante fomentar la inversión en infraestructura portuaria en Guatemala, esto no solo por temas de seguridad, sino para impulsar el crecimiento económico necesario para mitigar la inmigración ilegal en EE.UU., consideró Virzi.
Ahora, ¿qué pedirá Trump?
Según Virzi, la visita de Rubio es solo el comienzo. «Trump va a pedir más. Más cooperación militar, por ejemplo, más control portuario, más control fronterizo y migratorio», describió.
El experto concluye en que es necesario condicionar expectativas, y exigir lo que Guatemala en verdad necesita de su principal aliado en la región, por ejemplo, el aumento radical en las visas de trabajo temporal, de forma preferencial.
