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Se anticipa que esta operación cuente con la participación de inversionistas de Estados Unidos, Europa, Asia y México. Los agentes colocadores de este instrumento son Goldman Sachs, J.P. Morgan, Citi, HSBC, Mizuho, Crédit Agricole y Bank of America, concluyó el boletín.
Pemex tiene una deuda financiera de más de 106.000 millones de dólares y otros 64.000 millones comprometidos en pensiones de trabajadores, siendo una de las petroleras más endeudadas del mundo.
El izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien asumió el poder el 1 de diciembre de 2018, se ha comprometido a rescatar a Pemex de su crisis de deuda y conseguir autosuficiencia energética en el país.
Por ello, el Gobierno presentó el pasado 16 de julio el Plan de Negocios de Pemex que, mediante una reducción de hasta 11 % de la carga fiscal y una multimillonaria inversión, busca reflotar a la petrolera.
En el proyecto de presupuesto para 2020 está previsto que Pemex reciba 86.000 millones de pesos (unos 4.407 millones de dólares).
Ariane Ortiz-Bollin, analista de agencia calificadora Moody’s, consideró que el anuncio de la SHCP sobre una aportación de capital por el equivalente a 5.000 millones de dólares a Pemex «reducirá las necesidades de financiamiento en el corto plazo y es consistente» con la «expectativa de alto apoyo del Gobierno para la empresa».
«A pesar de que la operación debería aportar un alivio financiero a Pemex, no cambia de manera sustancial las perspectivas crediticias del soberano, las cuales se ven reflejadas en la perspectiva negativa a la calificación de A3», apuntó.
Añadió que la posibilidad de un apoyo recurrente a la empresa por parte del Gobierno «continúa siendo un riesgo clave a mediano plazo para las perspectivas crediticias del soberano».