Un joven fanático de los videojuegos fue electrocutado después de quedarse dormido mientras jugaba con su teléfono conectado a su cargador.

A la mañana siguiente, su tía, Watchareeporn Mo-in, lo encontró cuando fue a limpiar la casa. De acuerdo a su declaración el cuerpo de Sastra era «púrpura y su mano izquierda yacía a un lado cubierto de marcas de quemaduras».

Inmediatamente apagó la caja de fusibles y llamó a la policía. Mo-in informó que su sobrino «siempre pasaba mucho tiempo en su cama usando sus teléfonos y juegos electrónicos con un enchufe cerca».

Cuando la policía llegó al sitio, inspeccionaron el cuerpo y confirmaron que ya estaba muerto. De esta forma los equipos de rescate llevaron el cuerpo para realizar un examen post mortem.

 

El informe policial sobre el incidente atribuye la muerte Sastra como «electrocución causada por un teléfono móvil» y señala que no había signos de intrusos.

La muerte de Sastra se produce la misma semana en que una niña de 14 años en Kazajstán murió cuando la batería de su teléfono móvil explotó en su almohada mientras dormía.