El español Kepa Arrizabalaga se negó a ser sustituido, tal como el estratega italiano Maurizio Sarri había dispuesto en los últimos minutos de la prórroga, con el marcador empatado 0-0.

Kepa lidiaba por entonces con una aparente dolencia en un muslo, y Sarri trató de enviar a la cancha al guardameta argentino Willy Caballero.

Manchester City vence en penales al Chelsea y se coronó campeón de la Carabao Cup

Los ciudadanos ganan por segundo año consecutivo la Copa de Inglaterra. AP

 

Pero Kepa, quien es el arquero más caro del mundo desde que se incorporó al Chelsea en agosto por 80 millones de euros (93 millones de dólares), no quiso abandonar la cancha. Hizo repetidas indicaciones hacia un costado, dejando claro que quería seguir en el encuentro.
Ante el desacato público, Sarri enfureció en la línea de banda. Originalmente, se dirigió al túnel de salida, pero regresó justo a tiempo para mirar el final del tiempo extra.
En la serie de penales, Kepa atajó uno de Leroy Sané. Raheem Sterling convirtió el disparo definitivo para el 4-3 en la tanda, y el City siguió con posibilidades de conquistar cuatro títulos en la campaña.
“Nunca había visto algo así”, dijo el capitán del City, Vincent Kompany, en referencia al desplante de Arrizabalaga. “Desearía que yo pudiera hacer eso de vez en cuando, cuando no quiero que me reemplacen”.
La insubordinación evidenciaría una situación que suele causar problemas a los técnicos del Chelsea, donde los jugadores parecen tener demasiado poder.
Sarri, de 60 años, siguió así sin conquistar un solo trofeo en su carrera. Y el desafío de Kepa agrava la presión sobre el entrenador, cuyo equipo ha caído al sexto sitio en la Premier.
“Por fortuna yo nunca he tenido que pasar por esto”, comentó el estratega portugués José Mourinho, destituido por Chelsea en 2015 tras mencionar que había una “discordia palpable” con sus jugadores. “El arquero quiere mostrar su personalidad, su confianza.
Quiere mostrar que está ahí, y quiere estar en la tanda para hacer atajadas, cosas así”.

Pero Mourinho, quien cubrió el partido en España para el servicio de “streaming” DAZN, dijo que la controversia en torno de Sarri lo “entristece mucho”.

“No me gusta que él deje a su técnico y al asistente en una situación de gran fragilidad”, explicó Mourinho. “Y a su compañero, quien estaba listo para ingresar en el partido y que al final se quedó en medio de una situación problemática que no tenía nada que ver con él”.

La polémica eclipsó la buena estrategia empleada por Sarri para anular a un City que dos semanas antes le había recetado un 6-0 en la Premier. El City perdió la cima de la liga el domingo, cuando el Liverpool igualó 0-0 en su visita al Manchester United.