El histórico mariscal de campo Tom Brady, el legendario entrenador del equipo Bill Belichick y el MVP del encuentro Julian Edelman fueron los encargados de cargar con el trofeo para júbilo de los presentes, que no quisieron perderse la fiesta a pesar de las frías temperaturas.

Los jugadores del equipo aparecieron en los famosos “duck boats” (los icónicos botes anfibios con forma de pato) y celebraron el sexto título de su historia, que convirtió a Brady en el quarterback más condecorado de todos los tiempos y alargó aún más la leyenda de Belichick.

 

Los Patriots, con su sexto anillo, también se colocaron a la altura de los Pittsburgh Steelers como los cuadros más exitosos de la NFL.

El público, con camisetas del equipo de los Patriots, lanzó confeti rojo, blanco y azul mientras desfilaban sus héroes desde el Hynes Convention Center hasta el ayuntamiento.