Se cumplen 42 años de la voladura del Vuelo 455 de Cubana que dejó 73 muertos

El 6 de octubre de 1976 en Barbados, terroristas cubanos anticastristas radicados en Miami, con apoyo de la CIA estadounidense, atentan con bombas contra un vuelo de Cubana de Aviación, que cae en la playa (apenas despegado), provocando la muerte de todos los ocupantes (73 personas), entre ellos los miembros del Equipo Nacional de Esgrima, que habían logrado todas las medallas de oro en el Campeonato Centroamericano y del Caribe celebrado en Caracas (Venezuela).

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El vuelo 455 de Cubana, el cual se dirigía desde la isla de Barbados a la de Jamaica —con destino en la capital cubana de La Habana— fue destruido en un atentado terrorista que tuvo lugar el 6 de octubre de 1976. Las 73 personas a bordo de la aeronave, un Douglas DC-8 de fabricación estadounidense, resultaron muertas en el hasta entonces peor ataque de este tipo en el hemisferio occidental. En el luctuoso hecho se utilizaron dos bombas, descritas como dinamita o explosivo C-4.

El 6 de octubre de 1976 en Barbados, terroristas cubanos anticastristas radicados en Miami, con apoyo de la CIA estadounidense, atentan con bombas contra un vuelo de Cubana de Aviación, que cae en la playa (apenas despegado), provocando la muerte de todos los ocupantes (73 personas), entre ellos los miembros del Equipo Nacional de Esgrima, que habían logrado todas las medallas de oro en el Campeonato Centroamericano y del Caribe celebrado en Caracas (Venezuela).

El vuelo 455 de Cubana, el cual se dirigía desde la isla de Barbados a la de Jamaica —con destino en la capital cubana de La Habana— fue destruido en un atentado terrorista que tuvo lugar el 6 de octubre de 1976. Las 73 personas a bordo de la aeronave, un Douglas DC-8 de fabricación estadounidense, resultaron muertas en el hasta entonces peor ataque de este tipo en el hemisferio occidental. En el luctuoso hecho se utilizaron dos bombas, descritas como dinamita o explosivo C-4.

La evidencia posterior implicó a varios individuos contrarios a la Revolución del exilio cubano que tenían vínculos con la CIA, además de algunos miembros de la policía secreta venezolana de aquel entonces (la denominada Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención, DISIP). Además, el hecho tuvo rápidamente implicaciones políticas internacionales cuando el gobierno cubano acusó, aunque sin pruebas en concreto, al gobierno de los Estados Unidos de complicidad en el ataque.

Documentos de la CIA recién desclasificados en 2005 indican que esa agencia estadounidense “tenía inteligencia concreta de avanzada, tan temprano como junio de 1976, sobre planes de grupos terroristas cubanos exiliados, de atacar con una bomba un avión de línea de Cubana”. Por su parte, el antiguo agente de la CIA Luis Posada Carriles negaría haber estado personalmente involucrado en el atentado, pero no obstante proveería varios detalles del mismo en su libro de 1994 Los caminos del guerrero.3​4​

Cuatro hombres fueron arrestados en relación al atentado, y se realizó un juicio al respecto en Venezuela: Freddy Lugo y Hernán Ricardo Lozano fueron sentenciados a 20 años de prisión, pero Orlando Bosch Ávila fue finalmente absuelto debido a defectos técnicos en la consecución de las pruebas o evidencia por parte de la fiscalía y luego vivió en la ciudad de Miami, donde murió el día 27 de abril de 2011. Por su parte, Luis Posada Carriles estuvo detenido durante ocho años mientras aguardaba una sentencia definitiva, pero eventualmente logró huir. Con posterioridad ingresó a los Estados Unidos, donde estuvo detenido por haber ingresado ilegalmente a su territorio, siendo liberado el 19 de abril de 2007. Aún reside en ese país, donde se le protege.