La ceremonia de clausura no llegó al cuarto de hora de duración.
Sobre una lona azul que cubría todo el terreno de juego, con un gran escenario central dorado, un numeroso grupo de bailarines con llamativas ropas de colores con las banderas de los 32 países participantes y unos malabaristas del balón enseñaron sus habilidades con la pelota, mientras se mostraban por unas pantallas algunas de las mejores acciones del Mundial.

Entonaron la canción oficial (Live it up) de la Copa del Mundo 2018. Foto: Agencias

El ‘show’ de tambor de “Dinho”

 

Aunque el momento que más aplaudió el público se produjo justo después, cuando el legendario Ronaldinho apareció en la cancha para acompañar con un tambor tipo yembe la tradicional canción rusa “Kalinka”.

A la vez, en las gradas se desplegaban enormes lonas con imágenes de aficionados que habían asistido a algunos de los partidos del torneo. Pero el público acabó de entrar en calor con la aparición del trío estelar que cantó el “Live It Up” por última vez y con la demostración de Ronaldinho, aunque esta vez no fuera con un balón en los pies.